martes, 24 de febrero de 2015

LOS PROBIÓTICOS
Leque Thierry, juez A.O.B

        Desde hace varios años el término “probiótico” ha hecho su aparición en la terminología de los aficionados a los pájaros. ¿De qué se trata exactamente? ¿Por qué la búsqueda de este tipo de productos? ¿Cómo actúan? ¿Dónde se encuentran?
        Hablar  de probiótico no tiene sentido si no se comprende el mecanismo de la digestión de los pájaros. La digestión de los alimentos es una de las etapas más importantes en la vida de nuestros pájaros. La digestión se debe realizar lo mejor posible a fin de que el pájaro pueda aprovechar al máximo las cualidades nutritivas de sus alimentos. Numerosos factores pueden influir en el proceso de la digestión.  Por ejemplo una situación de estrés puede desequilibrar la flora intestinal con lo que habrá una mala asimilación de los alimentos. La flora intestinal está formada por el conjunto de bacterias, buenas o malas, (este es solo un modo de hablar para que el concepto quede claro, ya que en realidad todo es mucho más complejo) presentes en el intestino. Nuestro canario estará sano cuando las bacterias buenas sean las predominantes. En caso de que sean las malas el canario se pondrá enfermo.  Los científicos han dicho que en caso de enfermedad es muy conveniente eliminar estas bacterias. El método empleado eran los antibióticos. El problema se encuentra en que los antibióticos no diferencian entre las bacterias buenas y malas.  Es lógico pensar que la administración de bacterias buenas sería una solución interesante después del tratamiento con antibióticos a fin de aumentar el número de bacterias  llamadas buenas.
        No hay que confundir probióticos y antibióticos. Desde 1946 los antibióticos se han utilizado con fines terapéuticos y han contribuido mucho a mejorar el estado de salud de nuestros pájaros. Desgraciadamente, desde los años 60, los criadores han comenzado a darse cuenta del aumento de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos y después de algunos años han comenzado a reducir su utilización. Esto ha provocado un interés por incorporar cepas bacterianas (buenas) en los alimentos con el objetivo de simular el efecto benéfico de los antibióticos. Estos son los probióticos.
        Los probióticos son microorganismos, administrados por vía digestiva, que deben estar vivos y que favorezcan la salud. Algunas cepas de probióticos pertenecen a géneros de bacterias presentes en el tubo digestivo de los pájaros y no otras. Test  realizados, concretamente en el caso de los pollos, muestran que algunos probióticos son aptos para multiplicarse en el tubo digestivo, y otros no lo colonizan. Su administración continua se traduce en un tránsito permanente por el aparato digestivos, que no corresponde a una situación natural  y  que es la que queremos conseguir.
        ¿Cuál es el modo de actuación de los probióticos?
        El tubo digestivo del pájaro contiene toda un microflora que en realidad es un ecosistema en el que las interacciones microbianas aseguran la estabilidad y contribuyen a la salud del pájaro.      Si hay un desequilibrio en esta microflora, el pájaro se defenderá peor contra los agentes patógenos. La introducción de un probiótico con los alimentos, modificará las interacciones naturales de la microflora del aparato digestivo. El efecto observado consiste en un mejor funcionamiento del aparato digestivo, cuyo efecto es el de ser un bio-regulador de la flora intestinal y así se aumentan las autodefensas y la capacidad nutricional.
        Hay varias clases de probióticos. Vamos a fijarnos en dos. La primera consiste en una preparación basada en la vitaminoterapia a altas dosis. Esto conlleva una acción antioxidante que está demostrado que es positiva para el pájaro, aumentando las defensas naturales que ayudarán a combatir las agresiones provocadas por las bacterias y virus patógenos. El pájaro no puede fabricar todas las vitaminas y su aporte,  a través de los probióticos será positivo.
        El segundo tipo puede considerarse como un suplemento dietético que regulará la flora intestinal. Es necesario saber que el tubo digestivo contiene millares de gérmenes.
        Naturalmente, todos no son perjudiciales. Ellos son indispensables para el funcionamiento normal del organismo.  Sin flora intestinal ningún animal puede sobrevivir. Ella juega el papel de barrera contra los gérmenes perjudiciales (patógenos) destruyéndoles  y participando igualmente a la digestión de los alimentos y al funcionamiento del sistema inmunitario. Pero esta flora intestinal tan valiosa es igualmente sensible.
        En efecto, los antibióticos administrados, a veces de manera inadecuada a nuestros pájaros, atacan no solo a los gérmenes patógenos  sino también a los buenos gérmenes provocando un desequilibrio de la flora que origina a veces diarreas.
        Este segundo tipo de probióticos está constituido por microorganismos del tipo “lacto bacillus acodophile y streptococus faecium” que se pueden administrar en el agua de bebida o en la pasta y que modificarán positivamente la flora intestinal.
        El primer tipo de probióticos basado en la vitaminoterapia es bueno para ciertas clases de pájaros, pero atención a los canarios de color y a los coloreados, pues hay riesgo de coloraciones no deseadas.
        El segundo tipo es evidentemente más interesante ya que ciertos fermentos lácticos resistentes a los antibióticos favorecerán la curación de las enfermedades.  Además parecen beneficiosos para el crecimiento y desarrollo de los jóvenes.
        Se asociará al tratamiento antibiótico un probiótico. Este protegerá el tubo digestivo y compensará la flora intestinal alterada por el antibiótico,  previniendo así la aparición de una diarrea.
        El probiótico se dará después del tratamiento con el antibiótico, a fin de no de que éste último no interfiera con los beneficios del probiótico.  Es lógico que si se administra un antibiótico simultáneamente a un probiótico, este no serviría de nada.
        ¿Podríamos llegar a pasar un día de los antibióticos?
        Todos los trabajos efectuados sobre los probióticos han aportado informaciones útiles sobre su funcionamiento, pero queda mucho por descubrir. Solo un conocimiento preciso del modo de acción de cada probiótico permitirá mejorar sus efectos. No hay ninguna duda de que en los próximos años sabremos más sobre el uso adecuado de estos productos, sobre todo porque las presiones para restringir el uso de antibióticos son cada vez más fuertes. El antibiótico quedará, sin duda alguna, para los casos más graves, pero su empleo será ciertamente  mucho mejor reglamentado que en el momento actual.
        Los probióticos actúan en el tracto gastrointestinal  si todas las sustancias que generan alcanzan una concentración suficiente. El sistema digestivo de nuestras aves se interrumpe rápidamente. Es necesario saber que la menor situación de stress puede provocar enseguida una reducción del aporte sanguíneo al intestino, una reducción de la flora intestinal que aumenta el riesgo de infecciones debidas a bacterias nocivas (la causa de que algunos ejemplares comprados en perfecto estado de salud y que mueren enseguida en casa del comprador suele ser ésta). Mantener en el intestino un buen nivel de bacterias digestivas benéficas  permite al pájaro controlar la proliferación de estas bacterias nocivas.
        En cuanto a los polluelos, el probiótico estimula rápidamente el funcionamiento del sistema digestivo asegurando un crecimiento rápido así como una mayor resistencia a las enfermedades digestivas peligrosas.
        ¿Pero a qué dosis se deben administrar? El problema se encuentra ahí. Tengamos confianza en las indicaciones y dosis que nos dan los especialistas que comercializan estos productos  y valoremos los resultados.        Numerosos probióticos están disponibles en la actualidad. Grandes firmas como Chemivit, The Birdcare Company, Orlux, etc. los comercializan.
        ¿De qué forma se administran los probióticos? Se pueden dar en el agua de bebida o en la pasta.
        ¿Cuándo utilizarlos? Se recomienda utilizar los probióticos en caso de problemas intestinales y en todos los casos de diarrea. También se pueden utilizar de modo preventivo. Se deben utilizar después de un tratamiento con antibióticos. Es igualmente recomendable su utilización en situaciones inhabituales: transporte a los concursos, estancia en  exposiciones, etc.
        Pienso que el empleo de estos productos permitirá, en años venideros, reducir el empleo de antibióticos, lo que es una buena cosa. Es mejor empezar a actuar antes de que sea demasiado tarde.